jueves, 27 de abril de 2017

289 – Los Campanarios – Picón del Fraile (Collados de Asón) – Cantabria.



Ruta realizada: Viernes, 21 de Abril de 2.017

Itinerario semi-circular:
Aparcamiento Collado del Asón – Los Campanarios – El Llano – Cabaña del Pozo – Mota Primera – Mota La Fuente – Picón del Fraile – Cabaña del Pozo – Hondojón – Aparcamiento Collado del Asón.


Cúpula de la estación de Vigilancia Aérea en el Picón del Fraile (Lunada – Cantabria/Burgos)


Elías, Julián y Javier.


            El Parque Natural de Collados del Asón, en territorio cántabro, tiene buena pinta como para animarse a hacer una entretenida ruta. Buscando alguna información y luego un poco de estudio sobre posibles itinerarios en la zona, para allá que nos vamos.
            En el Portillo de la Sía, fronterizo entre Burgos y Cantabria, seguimos descendiendo la carretera hacia el pueblo de Asón. Pero no hay que llegar hasta el pueblo. Un kilómetro después del desvío que dejamos a la derecha y que va hacia La Gándara, (9,5 kms desde el Portillo de la Sia) llegamos a un espacioso aparcamiento donde comenzaremos la ruta del día (alt. 683 mts).

            Los primeros metros del itinerario son coincidentes con la pista que hacia el Oeste se dirige al Llano de Brenavinto por el valle que llega hasta el collado de Bustalveinte. Pero esta no es nuestra intención para hoy. A tan solo 200 metros desde el aparcamiento pasamos al lado de unas naves ganaderas. Al borde de un cercado que hay a la izquierda inicia el itinerario balizado como PR-66 “Sendero de Hondojón”.
            La cómoda senda asciende sin dificultad por la ladera en la que el fuego, la intención humana, ha querido darle un cambio drástico al monte. Afortunadamente no se ha extendido en exceso y pronto dejamos atrás esta zona todavía casi humeante al ser reciente la desagradable acción por parte de interesados.
            En un momento determinado abandonamos la senda de Hondojón desviándonos por la derecha. Nos parecía que podría ser una senda alternativa pero pronto vemos que no es tal. Ya metidos en aventura no rectificamos y seguimos ascendiendo monte-través por encima de los cortados de roca que dejamos a nuestra derecha. El terreno no resulta cómodo para andar. Alternamos tramos de lapiaz con zonas de incómodas aulagas siendo la progresión entretenida y lenta. Totalmente decididos vamos ganando metros a la pendiente y podemos decir que llegamos a disfrutar de este tipo de terreno.
            Por encima de las hoyas de “Los Campanarios” dejamos el “Coladero” a nuestra derecha. Es espectacular. Enfrente tenemos ya la parte superior de “Peñas de la Maza” (alt. 1.323 mts) que al no presentar gran dificultad nos animamos a coronar. Desde arriba tenemos ya a la vista la esfera de la Estación de Vigilancia Aérea (Picón del Fraile) que aún queda lejos. Pero la idea que traemos es de llegar hasta ella.
            Se suceden grandes hoyos y perfiles de roca caliza. No es ningún problema tener que bordear los hoyos cuando es necesario. Y si el cordal de la montaña lo permite, vamos por la parte superior. Es asequible y ya digo que está siendo ameno. Pasando por “El Llano” enlazamos con una senda que nos conduce hasta la Cabaña del Pozo.
            Nos detenemos junto a la Cabaña del Pozo (alt. 1.293 mts) donde realizamos la parada del día para reponer fuerzas. Unos minutos de descanso y continuamos la ruta hacia el Picón del Fraile. Sabemos que de regreso deberemos volver a pasar por la cabaña, pero vamos a intentar llegar lo más cerca posible del  destacamento de la Estación de Vigilancia Aérea que tantas veces hemos visto desde otros diferentes lugares. De esta manera pasamos por la cota “Mota Primera” y un poco más adelante por la “Mota la Fuente”.
            En el transcurso de la marcha, a nuestra derecha podemos detenernos en la observación de El Valle y Bustalveinte. Por encima también asoman las cotas de Colina, Carrío, Pizarras, El Veinte…, con buenos recuerdos de cuando hemos ascendido y también “esquiado” sus laderas en diferentes ocasiones.
            Todavía podemos acercarnos un poco más hacia el destacamento del Picón del Fraile (alt. 1.619 mts). Pero cuando estamos casi tocando el vallado ya hemos sido detectados por la vigilancia que observan nuestros movimientos, muy atentos a nuestra posible intrusión. No esperamos a que nos lo adviertan. Con una voz, aún sabiendo la respuesta, preguntamos si podemos seguir. Volvemos sobre nuestros pasos después de un saludo a modo de despedida.
            Hemos cumplido con nuestro objetivo y como dicho, regresamos a la Cabaña del Pozo mientras observamos a nuestra derecha “Los Porrones” y Peña Lusa cuya zona también tenemos recorrida en el pasado. Desde la cabaña seguimos la senda balizada que desciende hacia el “Hondojón”. En el valle paramos junto a la fuente donde es posible rellenar las cantimploras (alt. 1.068 mts).
            El cómodo camino nos conduce por el tranquilo valle ya de regreso al punto de partida. Enlazamos con el tramo por el que a primera hora habíamos subido y por él llegamos al aparcamiento donde finalizamos con el buen sabor que nos ha dejado esta amena ruta.

Tiempo total dedicado a la ruta: 10 horas (incluidas paradas y descansos)
Desnivel acumulado de subida: unos 1.100 metros
Distancia recorrida: aprox. 19 kms
Dificultad: El tramo a partir de haber abandonado en la subida la senda de Hondojón no resulta cómodo. Hemos subido monte-través por superficie de lapiaz y vegetación de aulagas. No recomendable sin estar habituado a superar dificultades por terreno exento de sendas. La parte superior del cordal Los Campanarios y hasta la “Mota la Fuente” ya es mucho más asequible. Finalmente, desde la Cabaña del Pozo, seguir el sendero de Hondojón es muy recomendable.


                                           Plano y referencias tomados del servicio IGN.


Testimonio gráfico de la ruta:

Iniciada la ruta miramos hacia atrás.
Vemos la pista que nace en el aparcamiento (en el centro de la imagen). Superada la nave, junto al vallado comienza el “Sendero de Hondojón” por el que estamos subiendo.


Sendero balizado que asciende por la ladera.




Ganados unos metros a la ladera nos topamos con este desagradable panorama, todavía casi humeante al ser reciente esta agresión por parte de interesados. Afortunadamente no se ha extendido en exceso.


De momento seguimos el sendero de Hondojón que se mete hacia la izquierda por delante de la montaña de roca.
Muestro esta imagen porque muy próximos a esta montaña de caliza dejamos el sendero y treparemos monte-través por la ladera que ahora tenemos a la vista.


Pasamos por bosque de hayedo.


Y es en este punto que parece una bifurcación de sendas donde dejamos la visiblemente transitada de la izquierda para seguir a la derecha lo que en estos momentos nos parece pueda ser una senda alternativa. Muy pronto podemos darnos cuenta de que no es como nos imaginábamos.
Pero ya metidos en aventura no rectificamos y seguimos ascendiendo monte-través por encima de los cortados de roca que dejamos a nuestra derecha.


Así. Ascendiendo por la ladera “monte-través” como muchas veces nos gusta. En los primeros metros no vamos tan mal.


Asomándome al filo de los cortados.


Poco a poco el terreno empieza a ser más incómodo.


Atravesar estas zonas de lapiaz resulta entretenido buscándole las vueltas como mejor podemos.


Luego también hemos de cruzar una extensa zona de aulagas, con mucho tiento para no meter la pata en invisibles huecos entre la roca.


La progresión por esta ladera está siendo muy entretenida. A mí me resulta emocionante. Elías y Julián estarán pensando en echarme unos “piropos” cuando lleguen a mi altura.


No me estoy dejando alcanzar tan fácilmente.


Habrá que alcanzar el perfil superior y comprobar si es asequible progresar por arriba...



De momento, profundos hoyos…


Y muchos más cortes del terreno entre los que debemos seguir saltando. (Esto es muy emocionante…)



Bueno. Ya parece que el terreno suaviza.


Sigo pensando que ha merecido la pena haber tomado la decisión alternativa a la cómoda senda.
Creo que este entorno se denomina “El Coladero”.




Este resalte de enfrente tendrá algún paso franqueable para poder situarnos en su parte superior.


Efectivamente. Vamos hasta arriba!.


“Los Campanarios”. Ha estado muy bien la subida!.
Desde aquí ya llegamos a ver aún muy alejado el “Picón del Fraile”  donde se encuentra el destacamento de la Estación de Vigilancia Aérea. La cúpula característica no tiene ninguna duda.


 
 Nuestra intención es llegar lo más cerca posible.

Elías y Julián sobre la cota que hemos ascendido.

Seguimos nuestra marcha. Ya hemos dejado lo más complicado y ahora se puede caminar con bastante más comodidad, bordeando numerosos hoyos, y sin descartar encaramarnos a las elevaciones que tenemos al alcance. 




También pasamos algunos tramos llanos muy cómodos.


Valle de Bustalveinte.


Cómoda senda antes de llegar a la cabaña del Pozo.


Hundimiento del terreno.


Entorno de la cabaña del Pozo.


Seguimos avanzando hacia el Picón del Fraile.





Mirando hacia el Norte: Porracolina.


Cota Pizarras.


Cota El Veinte.


Picón del Fraile y el destacamento de la Estación de Vigilancia Aérea


Testimonial en las proximidades del acuartelamiento.


De regreso a la cabaña del Pozo.
Hacia el Sur tenemos cerca la Lusa.




Desde la cabaña del Pozo descendemos por la senda balizada de Hondojón.




De nuevo la Lusa.


En el valle, la fuente de Hondojón.


Seguimos por el tranquilo valle de Hondojón.


Mirando hacia atrás del valle. Todavía viendo la Lusa.


El camino sigue junto al cercado de fincas privadas.


Cabaña pastoril.


Acercándonos al final. Desde la ladera tenemos esta vista hacia los prados del valle.