sábado, 23 de diciembre de 2017

300 – La Mota - Bustalveinte (Lunada – Burgos/Cantabria)



Ruta realizada: Jueves, 21 de Diciembre de 2.017

Itinerario:
Puerto de Lunada - Alto de La Mota - Collado de Bustalveinte - El Veinte - Cabañas de El Valle - Collado Bustalveinte - Carretera de Lunada km. 13 - Portillo de Lunada.

                                      Picón del Fraile y Alto de La Mota (Lunada, Burgos/Cantabria).


Raúl y Javier.

            Volvemos a la conocida zona de Lunada y al repetido valle de "Bustalveinte". A primera vista se aprecia abundancia de nieve que nos hace abrigar buenas esperanzas para disfrutar de una buena ruta. Con el coche podemos llegar hasta el desvío de la Estación de Vigilancia Aérea pocos metros antes del Portillo de Lunada (alt. 1.297 mts). Disponemos de espacio para poder aparcar el coche.
            El acceso al valle de Bustalveinte no suele ser nada cómodo con los esquís. Unas veces lo hemos hecho bordeando la ladera Este del Alto de La Mota para llegar al collado de Bustalveinte. Resulta una travesía expuesta debido a la fuerte inclinación de la ladera y si la superficie de la nieve se halla dura, siendo prudente el uso de crampones. Otra opción es remontar hasta el Alto de La Mota y de allí descender también al mismo collado por la ladera Norte, que en el mejor de los casos se puede hacer esquiando. También esta opción puede resultar expuesta si la nieve está muy dura para realizar el descenso con garantías.
            Para hoy decidimos la ruta que nos lleva a ascender al Alto de La Mota y luego ya se verá. La primera parte de la subida resulta cómoda hasta situarnos por debajo de la barrera rocosa. Para superarla parece que no hemos acertado a esquivarla por el mejor acceso. Pero finalmente lo logramos con cuidado para no irnos con la nieve hacia abajo en los puntos de mayor inclinación. Dejando atrás la barrera de roca, llegar hasta la cota de La Mota no presenta mayor complicación.
            En el Alto de La Mota (alt. 1.617 mts) nos encontramos a escasos 500 metros de distancia del Picón del Fraile (alt. 1.619 mts) donde destaca la característica cúpula de la Estación de Vigilancia Aérea siendo imposible acercarnos más debido a las paredes de roca que protegen esta montaña. Tomando precauciones, nos colocamos crampones y porteamos los esquís en dirección Oeste buscando el lugar idóneo desde donde iniciar el descenso de la manera más segura. Cuando comprobamos que las condiciones son favorables esquiamos con buena nieve la ladera Oeste y luego giramos para terminar descendiendo la ladera Norte que también se halla en buenas condiciones hasta el collado Bustalveinte (alt. 1.432 mts).
            Volvemos a colocar pieles para ascender prácticamente por el lomo Sur del inmediato pico El Veinte (alt. 1.507 mts). A partir de esta cota tenemos la gratificante esquiada al valle por amplias y suaves  laderas hasta las cabañas de Bustalveinte (alt. 1.176 mts) donde nos detenemos para reponer fuerzas en la absoluta tranquilidad que nos ofrece este entorno.
            Nuevamente pieles para recuperar el desnivel hasta el collado Bustalveinte desde donde esquiamos otros pocos metros que nos permiten enlazar con la carretera que desde el valle de Río Miera en Cantabria sube hasta el Portillo de Lunada. Las condiciones de la nieve no nos anima a seguir descendiendo como ya lo hemos hecho otras veces hasta el fondo del valle. Así que  volvemos a colocar pieles para remontar sobre la carretera cubierta de nieve el kilómetro de distancia hasta el puerto.
            Andamos bien de hora y la actividad no ha sido muy exigente. Estamos muy cerca del coche y viendo las laderas perfectamente cubiertas de nieve nos podemos permitir "regalarnos" con otro nuevo descenso que aunque no sea una cosa del otro mundo disfrutamos un poco más. Cuando lo consideramos oportuno, ya sin desnivel para seguir bajando, de nuevo fijamos las pieles y recuperamos el suave desnivel hasta el coche dando por finalizada la gratificante actividad del día.



           

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Tiempo total dedicado a la ruta: 6 horas 45 minutos
                       (en movimiento 3hs, 47' siendo el resto descanso y transiciones)
Desnivel acumulado de subida: unos 964 metros
Distancia recorrida: aprox. 12,9 kms
Dificultad: La subida hasta el Alto de La Mota puede presentar algún problema hasta conseguir superar la barrera de roca por el lugar más adecuado. El posterior descenso hacia el collado de Bustalveinte también puede ser delicado según las condiciones de la nieve.



Veamos el testimonio gráfico de la ruta.


Hemos dejado el coche en ese pequeño aparcamiento justo en el enlace de la carretera que sube al Picón del Fraile. La carretera hacia el Portillo de Lunada está cerrada por la nieve.


Amplios campos de nieve donde se encuentra la estación de esquí de Lunada.


Subiendo hacia el Alto de La Mota.


A ver cómo superamos esa barrera de roca que tenemos por delante. Nos dirigiremos al paso de nieve de la derecha que parece el más asequible.


En algún momento la inclinación de la ladera toma grados...



Hemos superado la barrera de roca y por arriba tenemos amplias laderas de nieve.
Al fondo, Pico de La Miel.


El Alto de la Mota se encuentra cerca del Picón del Fraile donde se halla la Estación de Vigilancia Aérea con su típica esfera.




Coronando el Alto de la Mota.


Raúl en el Alto de la Mota. A unos 500 metros de distancia el Picón del Fraile.


Mirando hacia el Norte:
Apreciamos el Cantábrico y Santander (a unos 33 kms en línea recta).
Próximos los montes Pizarras y Carrío.
Por abajo el valle Bustalveinte que luego esquiaremos.


Monte El Veinte al que ascenderemos después de bajar el Alto de la Mota.


Descendemos hacia el Oeste y como no estamos seguros de cómo vamos a encontrar la superficie de la nieve tomamos precauciones. De momento crampones y esquís en la mochila.


Dejamos atrás el Alto de la Mota y Picón del Fraile.


El Pico de La Miel. Por abajo el profundo valle de Río Miera por donde baja la carretera del puerto de Lunada en la vertiente Cántabra.


Decidimos colocarnos los esquís. Parece que las condiciones de la nieve no son malas.





Hemos esquiado sin problemas la ladera Norte del Alto de la Mota y a la altura del collado Bustalveinte colocamos pieles para ascender a la montaña de El Veinte.


Mirando hacia el valle de Río Miera que en el regreso esquiaremos hasta enlazar con la carretera de Lunada.
Pico La Miel y Castro Valnera.


A la derecha El Veinte hacia donde de momento nos dirigimos.


Una mirada hacia atrás desde el collado Bustalveinte. Picón del Fraile y La Mota.
El descenso que hemos realizado con los esquís, primero por la parte oculta de La Mota para enlazar con la continuidad de nieve hasta el collado.



Llegando a El Veinte



Javier y Raúl en la cumbre de El Veinte.


Mirando hacia el Norte: El Cantábrico y Santander, 33 kms de distancia en línea recta.


Al fondo Picos de Europa.


Esquiando hacia el Valle de Bustalveinte.




No cabe duda de que después de haber nevado también ha llovido.


Nos detenemos en este punto junto a unas cabañas después de haber disfrutado una bonita esquiada.


Tras el descanso remontamos de nuevo hacia el collado de Bustalveinte.



Valle sumamente tranquilo, muy agradable.


Con la mirada hacia el Picón del Fraile.


Desde el collado Bustalveinte esquiamos hacia la vertiente del valle de Rio Miera por donde baja la carretera del puerto de Lunada en terreno Cántabro.



Llegando a la carretera de Lunada muy cubierta de nieve, por donde en esos momentos desciende un esquiador con la compañía de dos perrillos.


Ya en el trazado de la carretera tenemos que remontar un km. hasta el Portillo de Lunada.


En alguna ocasión anterior hemos esquiado hasta el fondo del valle (Casa del Rey alt. 884 mts). Pero hoy la nieve ya muy blanda y espesor no suficiente, no nos garantizaba buen descenso.


Cuando hemos bajado hasta el valle, hemos remontado el valle natural, (a la derecha de la imagen -Poza del Terreiro y La Brena) hasta el Portillo.


Por la carretera se acumulan grandes montones de nieve que cae de la ladera o que acumula la acción del viento.


Después de un km. ya estamos llegando al puerto.


Coincidimos con una pareja de esquiadores. Después de haber disfrutado del día, ellos regresan a Cantabria y nosotros a Burgos.


Andamos bien de hora y la actividad no ha sido muy exigente. Estamos muy cerca del coche y viendo las laderas perfectamente cubiertas de nieve nos parece que podemos seguir aprovechando un poco más del momento regalándonos con algunos metros adicionales de esquiada.


Cuando ya no había suficiente inclinación en las laderas para seguir haciendo giros finalizamos el descenso y volvemos a remontar hasta el aparcamiento.



Acerco con zoom la subida de primera hora. Creo que hemos pasado la barrera rocosa por donde señalo con línea de puntos.