domingo, 23 de octubre de 2011

ARP. Etapa 38. Mariailles – Cortalets.

ARP. Etapa 38                                                       (ir a etapa anterior…)
07 de Agosto 2.007                                                 (ir a etapa siguiente…)
Mariailles – Cortalets.


Plano del IGN francés.

Hemos pasado la noche en la cabaña anexa al refugio forestal de Mariailles (1.710mts). Carlos me comenta que no ha descansado bien. Yo también he tenido mi particular noche. Me he despertado a eso de las 4hs 40’ y ya me he quedado desvelado hasta el momento de levantarnos. Tampoco es de extrañar puesto que nos hemos acostado a las 9hs de la tarde-noche y han sido muchas las horas de reposo. Me levanto a las 6hs. y media y animo a Carlos a que también salga de su saco. Estaría bien comenzar la ruta un poco antes que los demás días. Pero no resulta tan fácil. Entre preparar el desayuno, recoger y acondicionar de nuevo la mochila, nos lleva su tiempo y resulta difícil que estas primeras operaciones de cada día las podamos rebajar de las dos horas. El cielo no está despejado. Parece que asoma algún que otro claro pero predomina la nubosidad y las nieblas por el valle. Vamos a confiar en que mejore conforme vaya avanzando el día. Salimos con buenas intenciones. En nuestro plan de ruta está nuestro deseo de ascender al pic du Canigou (2.784mts). El itinerario es coincidente con el GR-10 que enlazamos aquí en Mariailles. En principio remonta un poco el valle de Llipodère por donde descendíamos ayer hasta cruzar el torrente. Luego ya deja el valle y continúa entre bosque siguiendo el tour de Canigou que circunvala todo el macizo por una senda muy buena. Parece que esta ruta se frecuenta mucho y vemos cómo algunas personas marchan por delante de nosotros. Van muy ligeros de peso. No como nosotros. Remontamos el valle y el torrente de Cady mientras la niebla nos envuelve y nos impide contemplar y admirar el paisaje que presumimos sea extraordinario. Lo que faltaba!. Comienza a llover y no da la sensación de que vaya a ser cosa de poco. La lluvia es persistente y va en aumento. Nos vemos obligados a sacar la protección de lluvia. Cubre-mochilas, capa impermeable, pantalón chubasquero, polainas para proteger el calzado… Un fastidio esto de caminar bajo la lluvia pero que hay que asumirlo como un aliciente más a la actividad que estamos haciendo. No se puede evitar. Y si toca, toca. Y toca hoy de nuevo. Llegamos al desvío que indica la subida al pic Canigou. Con el ambiente meteorológico que tenemos no va a ser posible. No tiene sentido. No es prudente. Es una lástima pero tenemos que renunciar y quedarnos con las ganas de ascender al pic du Canigou. Así que continuamos la alternativa que da la vuelta al macizo. La senda sigue siendo buena y amplia. También cómoda. En varios tramos se la ve trabajada, con grandes losas en el lecho y a veces también picada sobre la pared. El desnivel es suave. Da muchos giros y revueltas para completar todo el contorneo de esta montaña. Con la persistente lluvia que no cesa, apenas si nos detenemos ni para descansar. Alguna leve parada con ligero apoyo donde sea posible para apoyar la mochila y descargar un poco los hombros y luego seguir… Pasamos el col de Segalès (2.040mts) y más adelante el col de la Jasse d’En Vernet. Qué lástima no poder disfrutar del paisaje. Hay mucho bosque. En momentos puntuales podemos ver o intuir los nuevos valles entre la gran masa forestal de la “Foret Domaniale du Canigou”. Esto parece inmenso y con buen tiempo debe de ser espectacular. Poco antes de llegar a la cabaña de Bonne Aigue (1.741mts) nos alcanza un joven muy cargado, con chubasquero y calzando deportivas. Viene haciendo el recorrido del GR-10 en el que lleva metido ya 32 días. Comenta que apenas si le ha llovido durante todo este tiempo. Nos detenemos en la cabaña que cuando entramos se halla ocupada por numerosos montañeros que como nosotros también hacen un alto en el camino para un ligero descanso y reponer energías. A partir de la cabaña la senda del GR nos hace remontar una fuerte subida con desnivel de unos 500 metros hasta las proximidades del pic Joffre (2.362mts) por donde pasa una de las rutas de ascensión al pic de Canigou por su vertiente Norte. Por ahí hubiéramos descendido en el caso de haber realizado la ascensión como pretendíamos por la vertiente opuesta, la Sur. Hacía un rato que había cesado la lluvia pero de nuevo vuelve a incomodarnos. Está visto que hoy no vamos a tener otra opción que aguantar el agua, la humedad y el fastidio que nos trae. Superado el fuerte desnivel hasta la altitud 2.253 mts., ya parece que solo queda bajar hacia el entorno del refugio de Cortalets. Se franquean algunos barrancos de la ladera Norte del Canigou y pasando junto a un pequeño lago ya llegamos a Cortalets (2.150mts). Aquí nos encontramos con dos edificios del CAF de Prades Canigou. El más grande ofrece comodidades de hotel. Habitaciones, agua caliente, comidas… A su lado está el refugio libre, no guardado, que también ofrece lo que nosotros podamos precisar. En la parte superior dispone de 19 colchonetas con mantas, y abajo hay mesa grande con bancos, chimenea, grifo con fregadera… Podemos estar muy cómodos. Y apenas está ocupado. Además de nosotros dos se encuentra una pareja de veteranos montañeros franceses y otra persona más que también está metido en la ruta del GR. No hay más gente. Hemos de cambiamos toda la ropa que la tenemos muy cargada de humedad. Mientras tanto vuelve a caer otro fuerte chaparrón del que nos hemos librado por muy poco. Cae muchísima agua. Qué barbaridad. A ver si con esto ya se terminan de exprimir las nubes. Y da la sensación de que sí. Aparecen claros y ahora sí podemos ver la cumbre de Canigou con todo su atractivo. Hasta los refugios llega una pista por la que se accede con vehículos. Así que con tiempo bueno nos podemos imaginar que el pico Canigou será una romería de montañeros. Nos acostamos y a descansar. Que nos venga un buen día. A la etapa de hoy le hemos dedicado 8 horas, con un desnivel acumulado de subida de unos 850 metros y de bajada de unos 400 metros.


A continuación una pequeña muestra fotográfica de la etapa…


Buen servicio el que nos ha hecho el chamizo anexo al Refugio Pastoral de Mariailles del que nos hemos servido. El propio Refugio Pastoral, de mayor capacidad y amplitud, también está ocupado por un par de montañeros. Cuando llegamos ayer, éste se encontraba cerrado, cosa que no nos importó al poder disponer de nuestro personal espacio de al lado. Seguimos con la nubosidad que invade toda la montaña y el valle. A ver cómo evoluciona esto, pues si se mantiene la nube nos condicionará la posibilidad de ascender al pic du Canigou como sería nuestro deseo.



El itinerario que seguimos es coincidente con el GR10 que hemos enlazado en Mariailles.


Como se aprecia en la foto vemos que la nubosidad es persistente y como que no tiene mucha pinta de despejar. Con lo cual, tras pasar junto al desvío de la subida al pic du Canigou, muy a pesar nuestro tenemos que renunciar a esta ascensión. Llueve y nos tenemos que proteger con las prendas de protección para el agua.




En algunos momentos de tregua en que abre un poco la niebla nos permite “asomarnos” hacia los valles de la “Foret Domaniale du Canigou”.







Este es el refugio del CAF de uso libre, no guardado, donde nos acomodaremos para esta próxima noche.


Este otro edificio es el refugio también del CAF con más comodidades y servicios que los que nos ofrece el refugio libre.


Tomo esta foto del entorno del refugio de Cortalets cuando parece que hay un receso de precipitaciones.



En la foto vemos las literas de la parte superior del refugio de uso libre del que nos servimos. A dormir y a descansar!.


Climatología adversa la que hemos tenido por segundo día consecutivo. Al menos hemos tenido la fortuna de poder servirnos del cobijo que nos ha ofrecido primero la cabaña de Mariailles y ahora este refugio de libre uso de Cortalets. La lluvia y la nubosidad nos han impedido la ascensión al pic du Canigou y también nos han condicionado poder disfrutar de los paisajes en el entorno de esta montaña. Asumimos que algún día nos puede salir torcido que compensamos con los otros muchos días que tenemos la climatología favorable. Seguimos hacia delante!.

jueves, 20 de octubre de 2011

ARP. Etapa 37. Portillo de Morens (Ull de Ter) – Mariailles.

ARP. Etapa 37                                                       (ir a etapa anterior…)
06 de Agosto 2.007                                                 (ir a etapa siguiente…)
Portillo de Morens (Ull de Ter) – Mariailles.

 Plano del IGN francés.


Pues sí que ha estado lloviendo algo durante la noche en la que se han ido sucediendo algunas tormentas de poca intensidad. Poco después de habernos acostado he notado que los chavales que subieron ayer tarde con la idea de vivaquear por la zona, se bajaban sin haber llegado a  experimentar las especiales sensaciones de pasar la noche en la montaña. La tormenta les ha condicionado esta posibilidad. Otra vez será. Por mi parte y tras el buen descanso, me encuentro mucho más animado y con mejores sensaciones que días atrás. Parece que la crisis intestinal ya va remitiendo. Me siento optimista de cara a la nueva jornada. Por “auto-prescripción facultativa” no voy a tomar desayuno. Me conformaré con un poco de chocolate. Aunque este único alimento no me vaya a reportar muchas energías, pienso que quizás sea buena opción de cara  a que se termine de estabilizar el organismo. Espero que las reservas del propio cuerpo me sean suficientes. Más adelante ya iremos viendo. Carlos se baja con las botellas a por acopio de agua hasta el manantial que se encuentra a unos 10’ de distancia. Lo tenemos advertido. En toda la jornada no vamos a tener otra posibilidad de abastecernos hasta que lleguemos a Mariailles que es donde finalizaremos la etapa de hoy. Abandonando el emplazamiento del vivac en la Portella de Morens (2.381mts) avanzamos por el Pla de Coma Armada para bordear dejando a nuestra derecha el Puig de la Llosa. Siguiendo una clara senda muy evidente pasamos por la Portella del Callau (2.387mts) dejando asimismo a nuestra derecha la montaña Roc Colom (2.507mts) todavía en la línea fronteriza. Yo me encuentro fenomenal y estoy disfrutando de la etapa mejor que días anteriores. En uno de los breves descansos de recuperación que solemos hacer nos saluda un grupillo que pasa junto a nosotros. Son dos parejas que portean unas mochilas muy livianas y con poco peso dando la sensación de que van por ahí de paseo. Cuando reanudamos la marcha el grupo sigue por delante de nosotros manteniéndonos a una corta distancia. Permanecemos todavía en una altitud en la que apenas perdemos desnivel ni le ganamos. La senda nos lleva en un largo recorrido por las laderas superiores del cordal de Les Esquerdes de Rotja haciéndonos pasar junto al Mort de l’Escoula, luego la Porteille de Rotja (2.377mts), más adelante por el Puig de la Collada Verda (2.282mts), después por la collada del Vent (2.229mts). El cielo no termina de despejarse. Muy al contrario, las nieblas que esperábamos irían  desapareciendo van apoderándose más y más de los valles y de la montaña, y cuando alcanzamos el Pla de Guilhem (2.277mts) escuchamos los primeros truenos de la tormenta que se está preparando. Ésta termina por reventar y corremos rápidamente a cobijarnos en la vieja cabaña de piedra de Guilhem que por suerte en tal momento encontramos muy cerca. El aguacero que cae es impresionante. Nos sentimos afortunados de haber localizado este chamizo que compartimos con las cuatro personas que anteriormente nos habían saludado. Son dos parejas de montañeros vascos que también están haciendo la ARP por tramos en cada año al igual que nosotros. Este año han salido del refugio de Ull deTer, es decir, hoy mismo, y también esperan terminar como nosotros en Portbou. Pero su planteamiento no tiene nada que ver con nuestra particular manera de movernos. Ellos comen y duermen en refugios previamente reservados. Así que claro. Van ligerísimos de peso y pasean muy cómodamente por la montaña. Se asombran de nuestras abultadas y pesadas mochilas. Insistimos que es de esta forma como nos gusta a nosotros hacer la ARP. Unos y otros nos encontramos conformes con la manera en que cada uno afrontamos este particular recorrido. En la diminuta cabaña justo cabemos los seis apretados y de pié. Se cuela el agua del techo y se forman charcos en el suelo. Los de Irún sacan los paraguas. Menuda estampa la que tenemos aquí dentro!. Pasado el “plato fuerte” de la tormenta, aún con algo de llovizna salimos afuera de la cabaña. Ahora que ha abierto un poco la niebla vemos que muy cerca se halla otra construcción. Es el refugio libre del CAF de Pla Guilhem que antes de dar comienzo la tormenta no habíamos llegado a ver a causa de la niebla. Por supuesto es más sólido y espacioso que la cabaña en la que estábamos cobijados hace unos instantes. Hay más personal resguardado en el refugio. Entramos en él hasta que  termina de escampar. El cielo se mantiene totalmente cubierto mientras bajamos por la senda de pastores del Pla de la Roquette que desciende hacia Mariailles donde se encuentra el refugio privado en el que tienen hecha reserva los cuatro montañeros de Irún. Vuelve a repetirse la de antes. Descarga una nueva tormenta de similar potencial a la anterior. Otra corta carrerilla y antes de llegar al refugio guardado de Mariailles vemos la posibilidad de aprovecharnos del cobijo que nos ofrece una cabaña pastoril-forestal (1.710mts). Ahora mismo, la parte que vemos abierta se halla ocupada por dos parejas de turistas suizos que tienen el coche cerca pero que van a esperar a que amaine el fuerte aguacero. Con mucha suerte nos hemos librado por segunda vez. Aunque nuestro deseo era de haber ganado al menos una hora en ruta hacia el Pic du Canigou, no nos importa finalizar aquí para pasar la noche con la comodidad asegurada y a buen resguardo. La cabaña dispone de dos literas espaciosas que podremos utilizar tranquilamente si no se presenta más personal. El agua la tenemos a dos minutos en una estupenda fuente. Nos sentimos afortunados de poder disponer de este refugio que cumple con nuestras aspiraciones. La tormenta no termina de desvanecerse. Está muy agarrada por la zona y las nieblas se mantienen por el valle de Llipodère en donde se encuentra la cabaña. Se suceden intensos chubascos en lo que resta de la tarde y parte de la noche. A ver cómo amanece mañana y si la meteorología nos permite cumplir con nuestro deseo de ascender al Pic du Canigou (2.784mts), objetivo dentro de la siguiente etapa. A la de hoy le hemos dedicado 7 horas y 20’, con un desnivel inapreciable de subida y de bajada de unos 700 metros aproximadamente.





A continuación una pequeña muestra gráfica de la etapa…



Lo mejor de todo para mí es que me siento muy recuperado del malestar que he venido arrastrando estos días atrás. Parece que la crisis intestinal ha remitido y afronto la nueva etapa con mejores ánimos. Según las referencias que tenemos, esta de hoy, por el recorrido va a ser de las etapas menos exigentes que hasta ahora hemos recorrido. Seguimos la senda por un terreno prácticamente llano por el Pla de Coma Armada dejando a nuestra derecha el Puig de la Llosa. 





Vamos a recorrer todo este largo cordal de Les Esquerdes de Rotja que vemos en la foto, dejando a la derecha la Portella del Callau y Roc Colom (2.507mts). Al fondo de la foto sobresale el Pic du Canigou (2.784mts) cuya ascensión está dentro de nuestros objetivos para la etapa del día siguiente. A ver si lo conseguimos.




Seguir el recorrido por el cordal no tiene ninguna dificultad. Hay buena senda con leves subidas.




Una mirada hacia atrás con parte del largo cordal de Les Esquerdes de Rotja.




Y ahora mirando hacia adelante mientras nos tomamos un corto descanso de recuperación.




El tiempo no mejora. Se ha mantenido la nubosidad a lo largo del día preparándose una buena tormenta que nos ha paralizado durante un buen rato cobijados en la diminuta cabaña de Guilhem. En ella hemos coincidido con otras dos parejas de Irún que también están haciendo la ARP. Cuando ha cedido el aguacero ya descendemos por el valle de Llipodère hacia Mariailles. 




Poco antes de llegar a Mariailles nos sorprende otra nueva tormenta que cuando empieza el aguacero justo nos da tiempo a cobijarnos en una cabaña pastoril-forestal muy próxima al refugio de Mariailles. Hay dos partes habitables. Nosotros nos instalamos en el pequeño “adosado” de la puerta estrecha que se encuentra a la derecha de la fachada que vemos en la foto.




Visto el negativo panorama meteorológico y teniendo la posibilidad de cobijarnos en esta cabaña, vamos a hacer uso de la misma acomodándonos en su interior.




Asumimos los inconvenientes climatológicos que hoy los hemos tenido de cara. La etapa ha sido corta con esas retenciones primero en la cabaña de Guilhem y luego aquí en Mariailles. Hubiéramos deseado avanzar algo más pero damos por bueno lo hecho y contentos podemos estar de poder cobijarnos en este acogedor habitáculo que para nosotros dos es más que suficiente. A descansar y esperar a ver cómo nos amanece el próximo día.

lunes, 17 de octubre de 2011

103 - Morra de Lechugales.

Con esta nueva entrada voy a romper un poco el hilo de las etapas de la ARP. Ya tenía ganas yo de pisar nuevamente la montaña después de unos largos meses de “parón”. Así que de los sistemáticos relatos de etapa a etapa pirenaica vuelvo con algo fresco dando este salto hacia los Picos de Europa.



Actividad realizada en fecha 13 Octubre de 2.011


Picos de Europa (Asturias). Llegando a Sotres (1.050mts) continúa la carretera asfaltada que sigue hacia Tresviso. Paramos el coche en el lugar denominado Jito de Escarandi (1.301mts) con espacio para aparcar el coche. Ya andando se sigue por la pista que en largo desplazamiento y cómoda pendiente llega hasta el refugio de Andara (1.700mts) que se encuentra en la cabecera de la “Canal de las Vacas” y bajo las paredes y laderas de los picos de Macondíu. La ruta que seguimos remonta hacia el “Castillo de Grajal” que se bordea por su derecha. La senda continúa ascendiendo hasta el collado del Mojón (2.204mts). En corto descenso bordea por la izquierda del pico del Grajal de Abajo (2.248) para ascender nuevamente al cordal por el que se sigue hacia el Grajal de Arriba (2.348). Sin ascender a la inmediata cumbre Pica del Jierro (2.425), la senda nos lleva a superar las paredes próximas a la Silla Caballo Cimero y luego alcanzando la línea de cumbre nos sitúa en la base de la rocosa cima de la Morra de Lechugales (2.444mts). En una corta pero delicada trepada se llega a alcanzar el punto más elevado de esta montaña.


Elías, Kike y Javier.

Volvemos a visitar los Picos de Europa, y en esta ocasión toca el Macizo Oriental (Andara). Pasando por Arenas de Cabrales seguimos hasta Puente Poncebos para continuar por la estrecha carretera que sube hacia Sotres y continúa hasta Tresviso pasando por el llamado “Jito de Escarandi” (1.301mts.). Es en este lugar donde comienza nuestra ruta. Hay un espacio para aparcamiento en el que dejamos el coche. Desde el Jito de Escarandi seguimos por la pista que en un largo recorrido hacia el Sur de unos 3,5 kms. llega hasta el refugio de Andara (1.700mts) situado bajo el Pico de Macondíu. En el entorno del refugio y en espacios más elevados quedan evidentes señales de lo que en el pasado fueron explotaciones mineras donde se extraían principalmente minerales de blenda (cinc) y de galena (plomo). Hay numerosos trazados de caminos y sendas de comunicación con las diferentes bocas de minas, con lo que para seguir el trazado que nos interesa hay que ir excluyendo varios desvíos. Nosotros seguimos todavía hacia el Sur pasando por el collado de la Aldea (1.786mts) para bordear más adelante y a su derecha por el Oeste el pico Castillo del Grajal (2.042mts), elevación rocosa que vista desde abajo muestra unas paredes escarpadas y verticales. Dejando ya atrás este pico seguimos por senda jitada que nos conduce hasta el collado del Mojón (2.204mts) que se encuentra entre el pico del Grajal de Abajo (2.248) hacia el Oeste y el pico de la Rasa de la Inagotable (2.281) hacia el Sureste. Desde el collado vemos que hacia  el Sur desciende la Canal de las Arredondas que llega hasta la localidad de Lon y luego San Pelayo en el valle del Deva donde se encuentra Potes. Nos detenemos en este collado para hacer un alto en el camino. Tras el descanso y reposición de energías continuamos por la senda que primero en leve descenso bordea por el Sur el pico del Grajal de Abajo para remontar luego a la cresta por la que continuamos hasta el Grajal de Arriba. Antes de la Pica del Jierro (2.425) que no es necesario ascender, la senda sigue en flanqueo por la ladera Este alcanzando fácilmente el collado (2.391mts) formado con la Silla del Caballo Cimero. Desde este collado seguimos hacia el Oeste hasta situarnos en la base de la característica elevación rocosa de la Morra de Lechugales. Para alcanzar la parte más elevada de esta roca es obligado trepar un corto paso vertical de unos cuatro metros que ofrece buenos y seguros agarres y apoyos. En esta ocasión hemos podido aprovecharnos de un corto cordino anudado y fijado en la parte superior del paso que nos ayuda a superar éste con mayor confianza. Después de esta trepada se sigue andando los pocos metros que quedan hasta situarnos junto a la placa y buzón de la cumbre. Disfrutamos de unas vistas extraordinarias hacia el valle del Deva al Sur y del Macizo Central (Los Urriellos) de los Picos de Europa hacia el Oeste. Hacia el Sur toda una sucesión de montañas: Peña Prieta, Curavacas, Espigüete... Tras la toma de las fotos testimoniales destrepamos el mismo paso de la subida y emprendemos el regreso. Antes de situarnos en el Grajal de Arriba nos desviamos de la ruta de subida y en lugar de pasar nuevamente por el Collado del Mojón descendemos por las pedreras de la ladera Norte hacia el Jou Lleroso. Sin llegar al fondo del citado Jou alcanzamos una senda que nos lleva por los Vallejucos y la ladera Oeste de las Traviesas del Grajal de Abajo alcanzando a ver en la parte inferior el pequeño lago de Valdominguero y la majada del Redondal. Así llegamos a enlazar de nuevo con la ruta de subida a la altura del collado de la Aldea situándonos enseguida nuevamente en el refugio de Andara. Ya desde aquí siguiendo la misma pista por la que hemos subido a primera hora llegamos al aparcamiento del Jito de Escarandi dando por finalizada esta atractiva ruta a la que hemos dedicado en nuestra particular tranquila marcha 9 horas incluidos los descansos. El desnivel de subida ha sido de unos 1.154 metros.


Plano con el recorrido.
Cartografía y referencias tomados del servicio IGN.

Ahora la muestra gráfica de la ruta…

En el aparcamiento del “Jito de Escarandi” hay unos paneles informativos en los que entre otros aspectos interesantes hacen mención a las actividades mineras del pasado.

Tomamos la pista que sobre todo sirvió para llegar hasta las numerosas minas que hay por esta zona. Son unos 3 kms y medio en cómodo ascenso hasta el refugio de Andara. A la izquierda de la foto es el pico Macondíu y en su parte inferior derecha es donde se encuentra el mencionado refugio.

Abajo vemos la majada de la Jazuca.

Ya estamos llegando al final de la Canal de las Vacas donde se halla el refugio de Andara así como varias bocas de minas.

Como testimonio de las explotaciones mineras queda esta vagoneta.

Y este es el “Casetón”, refugio de Andara.

Nos asomamos en alguna boca de mina que se hallan al paso de nuestra ruta.

Hemos dejado atrás el collado de la Aldea y la ruta nos lleva a pasar por la derecha de “El Castillo del Grajal” que es esa escarpada roca que sobresale en la foto.

Saludamos a una pareja de montañeros que al igual que nosotros también están disfrutando de la montaña con la especial climatología que aún se mantiene avanzado ya el otoño. Al fondo de la foto son los Picos de Macondíu.



Hay numerosas trazadas de otras sendas y caminos que conducen a las diferentes bocas de minas. Nosotros seguimos por la que nos lleva hacia el Collado del Mojón.

Por encima de la Vega del Hoyo Oscuro contemplamos las montañas de Samelar y Sagrado Corazón.

Ya estamos en las proximidades del Collado del Mojón.

Y ahora ya sobre el Collado del Mojón desde donde se nos ofrecen unas amplias vistas hacia los valles Levaniegos y montañas aledañas que intentamos identificar. Kike le señala a Elías: Peña Prieta, Curavacas, Espigüete...

Desde el collado desciende la Canal de las Arredondas que baja hacia las localidades de Lon y San Pelayo en el valle del Deva.


Tras un necesario descanso y reposición de energías en el Collado del Mojón continuamos siguiendo la senda que hace un ligero descenso para bordear por el Sur el Pico del Grajal de Abajo y luego remontar a la cresta por la que continuamos hacia el Grajal de Arriba.




Entre las paredes de esta brecha vemos la Silla Caballo Cimero.


A la derecha de la foto es la Pica del Jierro que no es necesario ascenderla. La senda nos conduce por la ladera Este hasta la pared de enfrente que luego veremos cómo se abre paso fácilmente.

La Silla Caballo Cimero que se eleva sobre el Hoyo del Evangelista.


La senda sobre las paredes hacia el collado de la Silla Caballo Cimero.

Como vemos, la senda no presenta dificultades y es muy asequible.


Y ya nos hemos situado en la Morra de Lechugales. Solo nos queda trepar hasta el punto más elevado de esta roca. El paso de acceso está justo a la derecha de la foto.

Kike ya está tanteando la trepada de este corto paso vertical que ofrece buenos agarres y apoyos. Hay colocado un cordino anudado del que nos servimos para trepar con más confianza.

Ahora es Elías quien también está tanteando los agarres a la roca.




Superado el paso de trepada, andando alcanzamos el punto elevado de la Morra de Lechugales.


Y aquí estamos la “saga montañera de los Ureta”. Elías, Javier y Kike.

Las vistas panorámicas que tenemos desde la Morra de Lechugales son extraordinarias.
Aquí en esta foto miramos hacia el Oeste con el Macizo Central de Picos de Europa (Los Urriellos). Abajo es la Vega de Sotres. Y la montaña más próxima a la izquierda de la foto es el Pico Cortés.

Dándole un poco de zoom tenemos el valle de Las Moñetas que desciende desde Peña Vieja y Pico de Santa Ana hasta la Vega de Sotres.

Mirando hacia el Este tenemos muy próximo la Silla Caballo Cimero.

Descendemos y salvamos con éxito el destrepe del paso vertical. Luego, la ruta de vuelta intentamos hacerla algo diferente a la subida. De momento nos dirigimos hacia los Picos del Jierro por la ladera Oeste, opuesta a la de subida.



Desde esta cima comprobamos que en nuestro intento de seguir ahora hacia la Pica del Jierro se nos corta el paso por las paredes verticales del Norte de los Picos del Jierro. Así que descendemos hacia la ladera Este para enlazar con la senda que hemos seguido en la subida. Antes de llegar al Grajal de Arriba y sin querer volver por el Collado del Mojón probamos descender por las pedreras que bajan hasta el Jou Lleroso y enlazar luego con la senda del collado de Valdominguero.

Ahí abajo está el Jou Lleroso hacia donde vamos a ir bajando por la pedrera.



Sin descender totalmente hasta el Jou Lleroso, hemos enlazado con la senda del collado de Valdominguero que nos conduce por los Vallejucos y las Traviesas del Grajal de Abajo hasta terminar enlazando nuevamente con la ruta de subida en el Collado de la Aldea.



Así llegamos al “Casetón”, refugio de Andara, y luego ya solo queda bajar por la pista que hemos utilizado en la subida a primera hora.


Un rebeco en “pose”. Con el zoom he aprovechado para traérmele a casa.

Y ya de vuelta en el "Jito de Escarandi" damos por finalizada la ruta a la que hemos dedicado 9 horas de un soberbio día otoñal.