lunes, 13 de diciembre de 2010

41 – Peña Redonda.

Ascensión a Peña Redonda (1.996m) en la Sierra de la Peña (montaña Palentina). Saliendo de las inmediaciones de Dehesa de Montejo, por el valle de Tosande, pasando por el bosque de la Tejeda de Tosande, remontando hacia el cordal de las cumbres de la Peña Cantoral, Peña Oracada, Pico de los Collazos, Picos Silla Grande y Silla Pequeña, Pico de Burrián y Peña Redonda. Descenso por el valle de Tosande hasta el punto de partida.

12 de Diciembre de 2.010


Elías y Javier.





A muy pocos kilómetros de Cervera de Pisuerga, en la carretera que une esta población con Guardo, se encuentra el valle de Tosande. En las cercanías de Dehesa de Montejo, pero sin necesidad de desviarse hacia esta localidad, es donde se halla habilitado un aparcamiento junto a la carretera teniendo justo enfrente y hacia el Noroeste el valle de Tosande. Este valle es más conocido por la “Tejeda de Tosande” cuyo bosque de extraordinarios ejemplares de tejos se halla en la ladera Norte de la Peña Cantoral. Intencionadamente hacemos que nuestro recorrido hacia el principal objetivo de la ruta, Peña Redonda, pase por este bosque. Después de detenernos en admirar varios de estos monumentales ejemplares de tejos, llegamos hasta lo alto de la Peña Cantoral (1.792m). Desde esta cota y hacia el Noroeste se nos presenta todo un largo cordal de cumbres y collados hasta la Peña Redonda. Sucesivamente vamos coronando Peña Oracada (1.818m), y pasando junto al Pico de los Collazos (1.744m), Pico del Campillo (1.693m), Picos Silla Grande y Silla Pequeña, Alto de Burrián (1.789m) y finalmente Peña Redonda (1.996m). Desde esta cumbre tenemos una amplia visión hacia las montañas del Parque Natural de Fuentes Carrionas con el Curavacas y Espigüete como más destacados, y también entre otros podemos identificar Pico Murcia y Peña Prieta. Dejando ya la cumbre, el descenso le hacemos hacia el valle de Tosande conectando con el mismo bajo el collado que separa este valle y el que desciende hacia el norte hasta San Martín de los Herreros. Ya en el valle seguir descendiendo es muy evidente. Pasamos junto a los prados desde donde hemos ascendido a primera hora hacia la Peña Cantoral siguiendo por la ruta del bosque de tejos, y ya completamos la ruta en el aparcamiento del punto de partida.

Han sido unos 1.200 metros de desnivel de subida dedicando a toda esta actividad un total de 9 horas.


La actividad la iniciamos en este aparcamiento junto al que se encuentra un pequeño jardín con representación de diversa flora de la zona así como varios paneles explicativos.

El valle de Tosande le tenemos enfrente hacia el noroeste. A la izquierda la Peña Cantoral que alcanzaremos en nuestra ruta.


El camino que seguimos al principio desciende hacia la entrada del valle pasando por debajo del trazado del ferrocarril Bilbao-La Robla.


Una vez ya en el valle, pasamos por el bosque, en este caso de robledal.


Tras una hora de marcha llegamos a unas praderas donde unos indicadores señalan la ruta que lleva hasta el bosque de tejos en la ladera norte de la Peña Cantoral.


La senda se introduce entre el hayedo de árboles relativamente jóvenes.


La senda de acceso para visitar la Tejeda está suficientemente bien acondicionada para facilitar la marcha de los turistas en general.


La verdad que los ejemplares centenarios de esta especie que conviven con otros ejemplares de haya son una joya que se debe de proteger y respetar.


Ya en la parte más elevada del bosque vemos los últimos ejemplares aislados de tejos entremezclados con algunas hayas.


El valle de Tosande queda abajo del todo y habiendo dejado definitivamente atrás el bosque, nos movemos sobre terreno limpio de vegetación.


Nos encontramos próximos a la cumbre de la Peña Cantoral, primera cota que ascendemos en nuestra ruta.


Al fondo está Peña Redonda a donde llegaremos tras recorrer todo el cordal de cumbres que tenemos en frente.


Mientras que el valle de Tosande le vemos a la derecha, a lo lejos también podemos ver las cumbres del Alto Carrión.


Hemos dejado la cumbre de Peña Cantoral y con nuestro planteamiento de seguir el cordal alcanzamos la Peña Oracada (también Horadada).


Ahora es el Pico de los Collazos y el Hoyuelo.


Una mirada hacia atrás de donde venimos.


Descendemos a este collado y luego, sin alcanzar la cumbre del Pico del Campillo de enfrente, vamos a bordear este por su ladera de la izquierda.


En travesía por la laderas de los picos Silla Grande y Silla Pequeña.


Hasta situarnos en ese collado del pico Burrián.


Aquí ya nos colocamos en el collado entre el Alto de Burrián y Peña Redonda. Son 320 metros de desnivel los que nos separan de esta cumbre.


Ahí está la cumbre de Peña Redonda.


Javier, Elías y su perra “Chus” posamos junto al vértice geodésico de Peña Redonda.


Hacia el Norte tenemos esta especial panorámica con las destacadas cumbres de Alto Carrión.

Espigüete, Pico Murcia, Peña Prieta, Curavacas…


Una mirada hacia el cordal que hemos recorrido antes de llegar a la Peña Redonda.


Descendemos hacia el valle de Tosande.


Y llegamos a las praderas donde enseguida ya enlazaremos con el tramo de la subida que hemos hecho a primera hora antes habernos desviado hacia el bosque de los tejos.


El hayedo y tejeda de Tosande y la Peña Cantoral, la cumbre que hemos ascendido a primera hora.


Cae la tarde y falta claridad. Aún nos quedan cuatro kilómetros para llegar al aparcamiento, con lo cual asumimos que terminaremos la ruta con la luz del sol ya apagada.



Croquis de la ruta.

(Cartografía y referencias tomados del servicio IGN).

lunes, 6 de diciembre de 2010

40 – Nieve y frío en TRIGAZAS (2.032m) - (2.085m)

Ascensión a Trigaza (2.032m) y Trigaza Sur (2.085m) en la Sierra de la Demanda. Saliendo de la carretera a Pradoluengo después de pasado Alarcia, se sigue por la pista que asciende hacia Jacotob y que llega hasta la primera cota de Trigaza. Luego (opcional) se puede alcanzar la cota de Trigaza Sur. Regreso por el mismo itinerario de la subida.

04 de Diciembre de 2.010

Elías y Javier. (más la compañía de la perra "Chus")


La Sierra de la Demanda, la montaña que tenemos más próxima a Burgos está a poco menos de 40 kms. de la capital. En tiempo seco y lo mismo cuando aparece la nieve como es el caso en estos días, ofrece un atractivo paseo en muchos de sus valles y rincones. En esta ocasión, saliendo por la carretera de Logroño y luego en Ibeas de Juarros tomando el desvío hacia Pradoluengo, pasamos por Alarcia. Apenas un kilómetro más y llegamos al cruce con la pista (1.191m) que en sus casi 10 kms de longitud sube hasta Trigaza (2.032m). Allí, antes de cruzar la valla de acceso dejamos aparcado el coche. Seguimos con los esquís puestos a pié de coche por el trazado de la pista salvo algunos tramos en que nos salimos de ella para atajar. Primero por una pendiente poco pronunciada donde acortamos una larga curva del trazado. Luego un par de cortafuegos por donde también se alza un tendido eléctrico. Lo demás es seguir y seguir por la mencionada pista hasta la misma cumbre de Trigaza . Nosotros hemos querido continuar después hasta la cota de Trigaza Sur (2.085m) para desde allí hacer un corto descenso por la ladera Sur-Oeste hacia el barranco de Peguera. Hay nieve hasta muy abajo pero las condiciones de la misma no nos motivan a perder mucha altura y nos detenemos cuando hemos descendido unos 150 metros de desnivel. Colocamos de nuevo las pieles de foca y remontamos hasta Trigaza para desde allí ya seguir bajando por el trazado de la pista hasta el lugar donde hemos comenzado la ruta.
Han sido unos 1.100 metros de desnivel de subida, dedicando al total de la actividad 7 horas y media. En subir a la primera cota de Trigaza hemos necesitado 3 horas y media. El resto del tiempo ha sido lo dedicado en llegar hasta la segunda cota de Trigaza (20 minutos), luego un corto descenso (12 minutos), remontar de nuevo a Trigaza (1 hora y 10’), más luego algunas paradas y descansos intermedios, y finalmente descenso desde Trigaza hasta el coche (1 hora).

Iniciamos siguiendo por la pista a Trigaza. Elías ha preparado este artilugio para que su perra “Chus”, además de poderla mantener controlada, tire de él en el camino.


Pero la perra no siempre tira hacia arriba, pues ésta se distrae o se detiene a su “antojo” para desesperación de su amo.



Al paso vemos esta estructura cuya finalidad pensamos sea para la caza de aves migratorias.

Olas sobre la nieve?

Este tramo de la pista todavía no pisado.

Y la perra “Chus” jadeando por el esfuerzo delante de su amo.



Nos encontramos ya a la altura de Peñas de la Vinaza, donde se halla el chalet de Jacotob y antenas.

Continuamos por la pista que sigue ascendiendo hacia Trigaza.

Abajo queda Jacotob y antenas. Al fondo el embalse de Uzquiza.


Se aprecia la línea del trazado de la pista que llega hasta Trigaza.



Sobre la pista las dunas de nieve que ha formado el viento.



“Chus” en algunos momentos prefiere no seguir por las trazas de los esquís y hunde sus cuatro patas entre la nieve.


Una mirada hacia el Oeste con vista parcial del embalse de Uzquiza.

Ya más próximos a Trigaza. Lo que asoma son artilugios de la caseta.


Una construcción con el aspecto actual de un cuentos de hadas.

Elías, Javier y “Chus” posando junto a la caseta tapizada de hielo.
Hace muchísimo frío y el viento acrecienta aún más esta sensación.


Después de unos momentos contemplando esta insólita apariencia de la construcción, decidimos continuar hasta la cota Sur de Trigaza. Al fondo se ve también San Millán.

Aquí estamos ya en la cota más elevada de Trigaza. Quitamos las pieles de foca y nos disponemos a descender por la ladera Sur-Oeste hacia el barranco de Peguera.



Después de una corta esquiada nos plantamos en la posición donde está tomada la foto. Podríamos continuar esquiando más hacia el barranco pero no nos satisface demasiado la nieve profunda que encontramos. Así que remontaremos nuevamente hacia Trigaza.


Con vistas hacia el pico Mencilla y el Valle del Sol.


Ya estamos cerca de Trigaza cuando pasamos junto a este pino (sí, es un pino) de hielo.

Llegamos a Trigaza y el frío y el viento parece que han incrementado su intensidad.
Nos cobijaremos a resguardo para quitar las pieles de foca y prepararnos para el descenso por la ruta por donde hemos subido a primera hora.


Nos despedimos de este castillo de hadas y bajamos ya deslizándonos con los esquís.


El viento barre la superficie de la nieve y forma estas nubes de cellisca.


Dejamos también estos duendes que custodian la ladera Norte del castillo.


Y ya por el camino entre el bosque ahora protegidos del viento, seguimos descendiendo hasta el punto de inicio de la ruta.
La perra "Chus"?. Terminó muy cansada. Pero esto se le olvida pronto y para la próxima vez seguro que a su modo le pide al amo Elías para que la vuelva a sacar de paseo.


Plano del recorrido.
(Cartografía y referencias tomados del servicio IGN).