lunes, 6 de mayo de 2013

180 – Gabanceda desde Pandetrave.



Ruta realizada en fecha 05 de Mayo de 2.013

Pandetrave – Gabanceda – Cuenca de Montó – Gabanceda – Collada Tomaderas – Vega de Pregó - Pandetrave. (Sierra de Gabanceda – Cordillera Cantábrica).


Se inicia la ruta en el puerto de Pandetrave (1.566m) siguiendo hacia el Oeste por el trazado de un camino que toma altura hasta situarnos entre las estribaciones rocosas de Gabanceda a la derecha y otra elevación rocosa a la izquierda. Se alcanza la pala de orientación Sur por la que se asciende a la cumbre de Gabanceda (2.042m). El descenso por la vertiente Norte de la cuenca del Montó hasta las proximidades de la peña Gulugas (1.592mts). Se asciende (Este) a la collada Tomaderas (1.833m) para luego descender hacia la Vega de Pregó y terminar remontando por un camino que de nuevo alcanza el puerto de Pandetrave.



                                                                   Gabanceda desde su vertiente Norte.
                                                                                    Ubicación de la ruta.


Elías y Javier

           

            Nos vamos a disfrutar del domingo a Gabanceda y para ello llegamos hasta el puerto de Pandetrave (1.566mts) en donde la nieve se encuentra a pié de coche. Hay mucha nieve en el entorno del puerto y mientras nos estamos preparando para la ruta también nos fijamos en las cercanas montañas de los Picos de Friero (Torre de Friero, Torre de Liordes, Torre de Salinas…y entre ellas la característica Canal de Chavida). Igualmente miramos hacia el conjunto de Torre Bermeja que también resulta muy llamativo.
            Desde el collado seguimos la ruta normal de ascenso a Gabanceda más o menos por el trazado del camino de Prado Collado que al principio discurre por el borde del bosque que cubre la ladera hacia el valle de El Salgar y Vega de Pregó. Alcanzamos el cordal y ya aparece Gabanceda  asomándose entre dos promontorios rocosos que tenemos que pasar entre ambos. La corta subida está resultando muy amena ya que además de la visión hacia los conjuntos de montañas ya mencionados de los Picos de Friero y de Torre Bermeja, nos podemos entretener en la observación de los también cercanos conjuntos de montañas próximos a Coriscao, Tres Provincias, Espigüete, Corcadas… En fin. Que sin darnos cuenta ya nos encontramos sobre la pala final por la que alcanzamos Gabanceda (2.042mts).
            En la cumbre de Gabanceda nos encontramos muy a gusto. La temperatura es buena y apenas si hace aire. Estamos sobre una magnífica atalaya desde la que seguimos deleitándonos con una buena ración de panorámicas. Además de las montañas ya mencionadas ahora se añaden hacia el Oeste Gildar, Mampodres, Peña Ten, Pileñes… Hemos coincidido con una pareja de montañeros también sobre esquís, Manuel y Verónica que vienen de Valladolid y que igualmente como nosotros han elegido Gabanceda para disfrutar de este bonito día de montaña. Tras unos intercambios de comentarios y buenos deseos nos despedimos ya que después de la ascensión a Gabanceda cada uno tenemos diferentes ideas en cuanto a itinerarios a seguir. Ellos descenderán en principio por la pala Sur que se encuentra bastante cargada de nieve, mientras que nosotros pretendemos realizar el descenso por la vertiente Norte, la cuenca de Moltó, hacia el valle del arroyo Llalambres.
            Descendemos esquiando de la cumbre de Gabanceda primero ligeramente hacia el Sur para enseguida continuar hacia el Oeste. Superamos una corta zona de roca en la que porteamos los esquís en la mano y dejando luego atrás el collado de Peñas Blancas descendemos ya la vertiente Norte de Gabanceda por las laderas que bajan hasta la confluencia de numerosas vaguadas que formarán el arroyo de Llalombres. Detenemos el bonito descenso cuando nos situamos bajo la Peña Gulugas (1.592mts) tras haber esquiado casi 500 metros de desnivel sobre nieve de buena calidad.
            Hacemos una corta parada para tomar un bocado y colocar pieles de foca para remontar ahora hacia la Collada Tomaderas. La subida, antes de girar hacia el collado, en principio la hacemos de cara a la sobresaliente cima rocosa de Gabanceda. Las laderas de nieve que llegan hasta dicha base rocosa se presentan francas. Le comento a Elías por si se anima a una nueva subida a esta montaña pero a él no le motiva tanto como a mí. Así que mientras Elías se desvía hacia el collado, yo me voy para arriba. Gano metros fácilmente marcando buena huella y me presento junto a las rocas superiores a pocos metros de la cumbre. Solo me queda superar una cornisa de nieve para acceder por segunda vez a Gabanceda pisando las huellas de subida de primera hora.
            No me entretengo demasiado y en pocos minutos ya estoy dispuesto a emprender el descenso por donde he subido. Disfruto de una corta esquiada de aproximadamente 200 metros de desnivel y me detengo cuando compruebo que la calidad de la nieve ya no permite disfrutar debido a la transformación por el calor (1.726mts) y no merece tanto la pena seguir bajando. Nuevamente coloco las pieles de foca y ahora ya sí me dirijo a la Collada Tomaderas (1.833mts) donde pacientemente me espera Elías junto a su perra "Chus".
            A continuación descendemos hacia el valle de la Vega del Pregó y El Salgar. Ya han pasado muchas horas desde que ha estado dando el sol por estas laderas y la nieve está bastante transformada y pesada, con lo que bajaremos esquiando como mejor se pueda. Coincidimos con las huellas de descenso de un par de esquiadores, que podemos suponer sean las de los montañeros Manuel y Verónica con quienes coincidíamos momentos antes en la cima de Gabanceda. Llegamos al cruce de un arroyo (1.504mts) donde tomamos el trazado del camino que sube hacia el puerto de Pandetrave. Colocamos nuevamente pieles de foca para completar el desplazamiento de suave pendiente ascendente de casi un kilómetro de distancia. Así finalizamos la bonita y entretenida ruta con esa gratificante doble ascensión al pico Gabanceda.

Tiempo total dedicado a la ruta: 5 horas y 50’.
Desnivel acumulado de subida: unos  1.100 metros
Climatología: El cielo despejado. Escaso viento. Buena temperatura.


                                                        Plano y referencias tomados del servicio IGN.


Ahora veamos la muestra gráfica de la ruta,

Desde el puerto de Pandetrave llegamos a ver el pico Gabanceda al que vamos a subir por la ladera y loma de la izquierda de la foto. También observamos la Vega de Pregó por donde regresaremos.

Abajo queda el puerto de Pandetrave. A pesar de las fechas en las que estamos, llama la atención la cantidad de nieve que todavía hay por esta zona. Casi increíble.  

Seguimos por el trazado del camino que por la ladera asciende hasta la loma.

Con el zoom de la cámara acerco Torre Bermeja.

También el conjunto de Torre de Friero, Torre de Liordes, Torre Salinas…



Hemos alcanzado la loma y ahora vemos las Corcadas de Ceranzo.

También enfoco hacia Espigüete, Pico Murcia…

Coriscao…

Ya tenemos muy bien a la vista el Pico Gabanceda que asoma entre esos dos resaltes rocosos.

En algún momento falta continuidad de nieve. Lo salvamos con un poco de paciencia.

Compartimos parte de la ascensión con una pareja de montañeros que también suben hacia Gabanceda.

Manuel y Verónica son de Valladolid y también han elegido Gabanceda para disfrutar este bonito día de montaña.

Verónica y Manuel llegando a Gabanceda.

También llega Elías con su perra “Chus”.

Nos hacemos la testimonial de la cumbre, Elías, Manuel, Verónica y Javier.

Gabanceda es un magnífico mirador. Vemos hacia el Oeste el cordal que llega hasta el pico Gildar. También Peña Ten y Pileñes.

Mampodres.

Composición panorámica que abarca Coriscao, Peña Prieta, Espigüete, Corcadas…

El conjunto de Torre Bermeja y Peña Santa asomando por detrás.

El conjunto de los Picos de Friero.

Nos despedimos de Manuel y Verónica y descendemos esquiando hacia Llalombres al Norte de Gabanceda.

Pasamos andando este corto paso de roca y luego continuamos esquiando.


Esquiando por la cuenca de Montó viendo los picos Anza y Canto Tejedo que cierran este circo. En segundo plano sigue apareciendo Torre Bermeja.


Miramos hacia atrás y vemos la sobresaliente montaña rocosa de Gabanceda.

El valle de Llalambres que baja hacia Posada de Valdeón. A la altura de la Peña Gulugas que queda a la izquierda de nuestra bajada decidimos detenernos pues de continuar ya nos meteríamos en el barranco del valle.



Colocamos pieles y remontamos hacia la Collada Tomaderas para bajar luego al valle de la Vega de Pregó.

Miro insistentemente hacia Gabanceda y me atrae volver a subir la montaña accediendo por la izquierda de la prominencia rocosa.

Elías no secunda mi idea por lo que ascenderé yo solo. Mientras, él continúa hacia la Collada Tomaderas donde esperará a que yo vuelva de mi solitario ascenso/descenso.

No me resulta complicado remontar estas pendientes pues los esquís marcan una buena huella.

Así, poco a poco me voy aproximando al paso junto a esas dos rocas sobresalientes.


Una vez alcanzadas las rocas, solo me queda superar la cornisa de nieve y acceder a Gabanceda por la misma pala de nieve utilizada en el primer ascenso.


Me hago el autorretrato testimonial de esta segunda ascensión a Gabanceda y sin pérdida de tiempo me preparo para el descenso por la misma ruta que he utilizado en esta subida.

Hacia la Cuenca de Montó.

Desciendo esquiando unos 200 metros de desnivel y me detengo cuando el estado de la nieve muy transformada por el calor no me permite seguir disfrutando del descenso.

En la Collada Tomaderas me espera Elías con su perra “Chus”.


La perra "Chus" acude a recibirme.



En el collado me retrata Elías con el fondo de Gabanceda ascendido hoy en dos ocasiones.

Dejamos el collado para bajar hacia la Vega de Pregó. La nieve está muy pesada.


Por abajo el valle al que descendemos y por encima sobresalen las montañas de Picos de Friero.

Negociamos la nieve intentando encadenar giros tomando algunas precauciones debido al estado de la nieve.



Nos deslizamos siguiendo más o menos el trazado del camino del valle.

Llegamos al paso de este torrente y desde aquí el camino asciende suavemente hacia el puerto de Pandetrave.



Y finalizamos esta entretenida y variada ruta que nos ha dejado un agradable sabor de boca.

lunes, 29 de abril de 2013

179 – Vega del Naranco – Valle de Lechada



Ruta realizada en fecha 28 de Abril de 2.013

Vega de Naranco – Valle de Lechada. (Cordillara Cantábrica - León).


                                                           Por la Vega del Naranco en una jornada invernal.



Raúl, Lara y Javier.
           
           

            Hoy realizamos un lijero “paseo” con los esquís de travesía. Lo que nos permite las condiciones meteorológicas muy adversas. Sí que hemos viajado hasta Llánaves de la Reina con mayores intenciones de lo que finalmente hemos logrado. Pero hoy nos ha “ganado” el mal tiempo.
            Ha nevado durante las horas pasadas y cuando estamos preparándonos para el “paseo” sigue nevando y además con bastante viento. Salimos por la pista de la Vega del Naranco que sale de Llánaves de la Reina con los esquís puestos sobre unos 10 ó 15 cms. de nieve nueva. Está totalmente nublado pero nuestro optimismo nos lleva a abrigar esperanzas de que al menos se nos abran algunos claros que nos permitan ver la montaña en el itinerario que pretendemos, hacia el pico Tres Provincias o bien el pico Cuartas. Ya veríamos…
            Dejamos a nuestra izquierda el itinerario que asciende el portillo del Boquerón hacia el puerto de San Glorio y poco más adelante el refugio de Tajahierro. Cruzamos el arroyo Valpriego que baja caudaloso desde el Portillo de las Yeguas. Más adelante deberemos de vadear sucesivos torrentes que descienden de las laderas del cordal entre el collado de Robadorio y el Alto de Cubil del Can que igualmente portan abundante agua para engrosar el caudal del arroyo del Naranco. La extensa llanura de la Vega del Naranco está preciosa con la capa de nieve reciente y “foqueamos” sobre ella con vistas hacia el collado Boquerón de Bobias viendo por momentos algunos esperanzadores claros entre la abundante nubosidad.
            Queda muy poco de nieve vieja de la temporada que ya está finalizando. Lo que actualmente cubre los matojos en la ladera de ascenso hacia el Boquerón de Bobias es nieve reciente sin apenas base y vamos avanzando como mejor podemos intentando salvar sobre todo las piedras. Otra cosa será para descender esquiando. Ya veremos.
            Muy próximos al collado sí que hay nieve vieja y la nueva totalmente venteada, con lo que los últimos metros los ganamos con cuchillas prácticamente sobre hielo. El fuerte viento que tenemos que soportar en el collado es considerable. Esta situación es más que invernal. Tampoco podemos ver prácticamente nada hacia el valle de Lechada que tenemos a la otra parte del collado. La nubosidad sigue cubriendo la montaña y siguen sin aparecer esos esperanzadores claros que deseábamos hacia las montañas de Tres Provincias, Lomas y Cuartas. Hay momentos de incertidumbre. Para mí sería frustrante darnos la vuelta sin intentar avanzar por el sobradamente conocido camino del valle de Bobias con lo que al menos aprovecharíamos un poco más la desapacible jornada. Convencemos a quien más dudas manifestaba y los tres continuamos como lo dicho. No es mucho lo que seguimos sobre la base del camino. Menos de lo que yo hubiera deseado. A la vista de una pala de nieve que baja en la ladera por nuestra izquierda, son los dos compañeros quienes en este caso me convencen para ascender por ella lo que buenamente se pueda y de esa forma aprovechar de un corto descenso sobre nieve polvo. Una nieve suave, ligera, muy fría, en la que los esquís bucean por su interior sin ninguna oposición.
            No ha sido demasiado el disfrute con este corto descenso de unos 250 mts. de desnivel hasta la orilla del arroyo donde volvemos a colocar las pieles de foca para ascender nuevamente al collado del Boquerón de Bobias. Pero hemos de darnos por satisfechos ante la persistencia del mal tiempo. Poco más se podría hacer.
            Desde el collado descendemos con los esquís buscando las zonas en donde se aprecia mayor acumulación de nieve aunque no podemos evitar numerosos roces con las piedras cubiertas por la pequeña capa de nieve. Pero conseguimos situarnos en la base de la llanura de la Vega del Naranco sin tantos problemas como intuíamos en la subida. Volvemos a atravesar las numerosas torrenteras y dejando atrás el Boquerón de Bobias, la llanura de la Vega del Naranco, el refugio de Tajahierro, el desvío hacia San Glorio…, finalizamos la jornada con mediana satisfacción debido a la adversa climatología, aunque la amiga Lara, afincada en el Pirineo y que ha venido expresamente a conocer los valles y montañas de la Cantábrica es quien manifiesta gran entusiasmo y contento. Hasta la próxima!.

Tiempo total que le hemos dedicado a la ruta: 5 horas y 30’.
Desnivel acumulado de subida: unos  625 metros
Climatología: Cielo totalmente cubierto. Mucho frío, nevando, niebla, vientos desapacibles e intensos especialmente en el collado del Boquerón de Bobias.




Ahora veamos la muestra gráfica de este corto "paseo".



Mal día por la Vega del Naranco, peor de lo que esperábamos aunque estuviera así anunciado. A la izquierda en la foto es el paso del Portillo del Boquerón por el que se accede al puerto de San Glorio.



Dejamos a la izquierda el refugio de Tajahierro y nos desplazamos por la explanada hacia el Boquerón de Bobias.





Cruzamos el arroyo Valpriego que baja del Portillo de las Yeguas aportando sus aguas al arroyo principal del Naranco.


Continuamos hacia el collado del Boquerón de Bobias que ya vemos en el centro de la imagen.


Se nos acercan esta pareja de caballos hoy a falta de pastos.



Raúl y detrás sigue Lara. 


Hay que vadear varios arroyos que atraviesan la llanura. Mientras, vemos unos esperanzadores claros que conforme vaya pasando el tiempo comprobaremos que no terminan prosperando.



Por la ladera hacia el collado hay que ir sorteando la vegetación sin base de nieve antigua, luego en el regreso a ver qué tal se nos da el descenso.


Una visión hacia la Vega del Naranco desde las inmediaciones del collado.


Los metros finales al collado sobre nieve vieja y hielo lo hacemos con cuchillas. La nieve nueva está totalmente venteada.


El tiempo es totalmente invernal. Finales de Abril pero como si estuviéramos en Enero.


Raúl y Lara llegan al collado entre fuertes ráfagas de viento helador con ventisca. Es desmoralizante.


Descendemos al inmediato valle de Lechada.


Y progresamos por el camino remontando el valle. Seguimos sin apenas visibilidad, con lo que los objetivos que traíamos de ascender al Pico Tres Provincias o bien al Pico Cuartas se desvanecen.


Dejando el camino ascendemos por una pendiente de nieve con la idea de poder esquiar siquiera unos metros por esta nieve recién caída.


Cuando ya nos conformamos con los metros subidos, esquiamos hasta la base del valle junto al torrente de Bobias. Lara gozando entusiasmada de la nieve polvo.



Raúl disfrutando de la "crema".



Así hasta el mismo arroyo de Bobias. Han sido 250 metros de bonita esquiada. Por lo menos aquí no nos ha ganado el mal tiempo.



Colocamos las pieles de foca y remontamos hacia el Boquerón de Bobias.


Desde el collado mirando hacia la Vega del Naranco. A ver qué tal se nos da este otro descenso entre vegetación y piedras.




Buscando algunos tramos de nieve pero con poca base no pudiendo evitar numerosos rayones en las suelas de los esquís…


Miramos de nuevo hacia el Boquerón que acabamos de esquiar. No ha estado tan mal el descenso.


Atravesando nuevamente la llanura de la Vega del Naranco.


Hay que volver a cruzar los numerosos arroyos ahora sin importarnos que se nos mojen los esquís.



Como indica la señal, hacia allí se encuentra el Valle de Lechada de donde venimos.


A la derecha el paso del Portillo del Boquerón que lleva al puerto de San Glorio. 


Con lo que nos queda de pista hasta llegar al coche, finalizamos el "paseo" sin variación en cuanto al tiempo.
No estamos totalmente descontentos de cómo hemos aprovechado la jornada, y en especial Lara afincada en el Pirineo, que ha venido expresamente a reconocer valles y montañas de la Cantábrica, y con esta y algunas rutas más que ya va haciendo se va a llevar consigo un grato recuerdo para repetir en el futuro. Hasta cuando quieras!.