sábado, 20 de noviembre de 2010

37 – Pico Pandián (Sierra de Hormas).

Ascensión al Pico Pandián (también llamado Pandial o Alto Redondo) (2.009m) en la Sierra de Hormas, Alto Esla, León. Saliendo de la ubicación del cementerio de Riaño, remontamos por el valle de Hormas hasta el cordal de la Sierra de Hormas. Siguiendo a continuación el cordal, nos situamos en la cumbre más elevada, el pico Pandián. El descenso por la ladera Sur del pico y la collada de Lechugal.


16 de Noviembre de 2.010


Elías y Javier.

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Plano de situación del entorno de la actividad.


Antes de entrar en la localidad de Riaño nos desviamos por una pista hacia la derecha que llega hasta el cementerio del pueblo (1.160m). Allí dejamos el coche y comenzamos la ruta siguiendo la pista que antes de remontar el valle, primero desciende hasta el curso del río Hormas. Continuamos por la cómoda pista del valle y al poco rato dejamos a nuestra izquierda el valle lateral de Bramero manteniendo el curso del valle principal hasta alcanzar la zona de La Salsa, donde además de un cercado para facilitar la carga y transporte del ganado se encuentra una cabaña.

Aquí ya se ha terminado la pista que veníamos siguiendo y después de atravesar unos prados nos introducimos entre el bosque de robledal por el que pocos metros más podemos seguir un camino que enseguida se pierde entre el mismo bosque. Sin ningún camino abierto por el que seguir, conseguimos avanzar sorteando de la mejor manera posible el ramaje que se nos interpone en nuestra marcha. Durante la progresión por el bosque podemos admirar algunos vetustos y monumentales ejemplares de roble que llaman nuestra atención. Superada la línea de bosque tenemos que atravesar una zona mucho más incómoda de retama que también conseguimos salvar con añadido esfuerzo entre los escasos huecos que nos quedan en esta tupida vegetación. Dejando también atrás esta franja de retama, remontamos sobre el pedregal cubierto de nieve hasta el cordal de la Sierra.

Situados sobre el cordal a la altura del Alto de Horniellos (1.946m) continuamos en dirección Noroeste por la línea de cumbres hacia nuestro objetivo, el pico Pandián. Pudiendo contemplar durante todo el resto del recorrido el atractivo embalse de Riaño, avanzamos pasando por las cotas de La Perdiz, Hito de la Requejada, la Mina, Piedras Hoyas y por fin el Pandián (2.009m), también llamado Pandial o Alto Redondo.

Las panorámicas que se nos ofrecen desde este extraordinario mirador son espectaculares. Hacia el Oeste, y como emergiendo de las aguas del embalse de Riaño, se encuentra la sierra de los Villares con las cotas de la Muga, Jano y Peña Caballo. Más inmediatos vemos el Gilbo, Peñas Pintas y Yordas. Luego están los picos de Mampodre, Algo más hacia el Norte pero bastante más alejado se aprecian Tiatordos, en el plano a su izquierda la Peña Ten, y a su derecha Pozúa y la sierra de Pármede. No puede ser menos que destacar sobremanera el sistema Occidental de Picos de Europa, sobresaliendo Peña Santa, y en un plano menos destacado Torre Bermeja. Del sistema Central también sobresale el entorno de Llambrión. Hacia el Sur, no conseguimos distinguir bien el Espigüete cubierto de nube, pero ahí está.

Tras esta buena ración de panorámicas y algunas fotos testimoniales, nos decidimos a emprender el regreso. No nos podemos detener todo el tiempo que nos gustaría pues por una parte hace bastante viento muy frío, incómodo, y por otra parte quisiéramos evitar terminar de noche esta ruta.

El descenso le hacemos por otro itinerario diferente al de subida. Descartando el cordal por donde hemos venido y bajamos la ladera Sur de Pandián hacia la collada Lechugal (1.575m). A partir de aquí podemos continuar por buen camino hasta la collada de Peñas Salgueras (1.275m) y descender al valle de Bramero que confluye en el de Hormas por el que subíamos a primera hora. Con esto ya solo nos queda seguir la misma pista hasta terminar junto al cementerio de Riaño donde habíamos iniciado la ruta.


Veamos el reportaje fotográfico de esta actividad.



Junto al cementerio de Riaño es donde iniciamos la ruta del pico Pandián.


Este es el valle de Hormas en su desembocadura en el embalse de Riaño.


Seguimos la cómoda pista por la que vamos remontando el valle.


Pasamos junto a la cabaña de La Salsa.


En los prados inmediatos compartía pastos con otros ganados domésticos este ciervo que huyó en cuanto detectó nuestra presencia.


Para continuar la ruta nos introducimos entre el bosque por un camino que pronto desaparece. Ya pisamos las primeras nieves del otoño.


Admiramos algunos monumentales ejemplares de roble.


Vamos progresando por el bosque sin seguir un camino abierto.


Cuando hemos dejado atrás la espesura del bosque y otra zona superior de retama ya podemos ver el cordal de la Sierra de Hormas al que tenemos que llegar.


El espesor de la nieve no es gran cosa y por lo general no nos hundíamos demasiado en la huella que teníamos que ir abriendo.


Nos encontramos ya muy próximos al cordal de la Sierra de Hormas junto al Alto de Horniellos.


Recorremos el cordal en dirección Norte hacia el objetivo que traemos que no es otro que el pico Pandián el cual todavía le tenemos bastante distante y no podemos verle a causa de las nieblas que todavía cubren la montaña.


Las nieblas que al comienzo de la ruta cubrían toda la sierra, poco a poco se van apartando y nos permite poder ver ahora la bonita panorámica hacia el embalse de Riaño. Vemos la sierra de Villares con la Muga y Jano, el Gilbo, Peñas Pintas, y Yordas. En varias de estas montañas ya hemos estado en otras ocasiones como describo en entradas anteriores.


Con un poco de zoom, la Sierra de Villares, pico Gilbo y Peñas Pintas.


Pasamos el Hito de la Requejada (1.875m) y ya por fin con el cielo más abierto logramos ver la montaña que perseguimos encumbrar: el Pandián.


Tras cruzar esta pequeña barrera de roca de “Piedras Hoyas” ya solo nos falta superar el último tramo de pendiente.


Mirando hacia atrás con el cordal de la Sierra de Hormas que venimos recorriendo.


Y ya nos encontramos en la amplia cumbre del Pandián. (También Pandial o Alto Redondo).


Javier y Elías (los Ureta Brothers) posando junto al vértice geodésico de Pandián.



Las panorámicas desde esta cumbre son extraordinarias. Mirando hacia el Noreste vemos los Macizos Central y Occidental de Picos de Europa. Destaca Peña Santa, mientras que Torre Bermeja en esta foto no se aprecia bien del todo a causa de la nube.


En esta otra toma sí que se ve mejor la Torre Bermeja ahora despejada de nubosidad.


Hacia el Noroeste vemos Peña Ten, Pileñes, Tiatordos y Pozúa.


En el Oeste son los picos de Mampodre que siguen cubiertos por nubosidad.


Peñas Pintas, Pico Llerenes y Pico Yordas.


El descenso le hacemos por la ladera Sur de Pandián hacia el collado de Lechugal que vemos ahí abajo.


Cerca del collado de Lechugal enlazamos con este camino por el que ya descenderemos hasta el valle de Hormas.


En el robledal destacan algunos magníficos ejemplares testigos de centenares de años.


Curiosas formaciones parásitas agarradas a algunas hojas de roble. Se parece en tamaño, forma y algo de colorido cuando aún no está maduro al fruto del madroño. Pero no. No es madroño!.


En el collado de Salgueras (1.275m) pasamos junto a esta atalaya.


Y este es el valle de Bramero. Abajo la zona de Casares donde confluye con el valle de Hormas que subíamos a primera hora.

Ya solo queda seguir por la pista conocida hasta el cementerio de Riaño donde habíamos iniciado la ruta y la terminamos, habiendo dedicado casi 8 horas a toda la actividad con un desnivel acumulado de subida de unos 1.100 metros.


Plano con el recorrido.

(Cartografía y referencias tomados del servicio IGN).


viernes, 12 de noviembre de 2010

36 –Peña LUSA

Recordando actividad realizada en fecha 11 de Noviembre de 2.007

Ascensión al alto de Imunia (1.512m) y a la peña Lusa (1.575m) en el Parque Natural de los Collados del Asón, saliendo desde el portillo de la Sía (1.200m).

Elías, Pol y Javier.
Plano de situación del entorno ampliado de la actividad. (Google).


Desde Espinosa de los Monteros al norte de la provincia de Burgos, seguimos la carretera que más adelante se bifurca hacia los puertos de Estacas de Trueba, Lunada y La Sía. Es en los caseríos de las Machorras cuando tomamos el desvío por la derecha que nos lleva al portillo de La Sía (1.200m).

Allí, en el límite con Cantabria es donde iniciamos la ruta que sigue hacia el Oeste por el cordal que enlaza con el Alto de Imunia. Seguimos primeramente por la pista del parque eólico de la Sía hasta que le dejamos atrás para continuar luego por una estrecha senda en dirección clara y evidente hasta la primera cota que nos proponemos coronar, el Alto de Imunia (1.512m). Alcanzamos pronto esta elevación mientras hemos dejado a nuestra derecha los impresionantes cortados rocosos que descuelgan hacia el Norte en la vertiente Cántabra, mientras que a nuestra izquierda es el valle de La Sía que baja hacia Las Machorras.
Desde esta cota de Imunia podemos observar muy cerca hacia el Oeste las cumbres de Castro Valnera y Peña Negra. También se alcanza a ver hacia el Sur la Sierra de la Demanda con el pico San Lorenzo como elevación más destacada, e incluso también los montes vascos Gorbea y Amboto.
Proseguimos la ruta, ahora dirección muy clara hacia el Norte para llegar a la Peña Lusa que la tenemos bastante próxima. Hasta la base de esta Peña seguimos campo través por la loma muy evidente que nos hace bajar ligeramente unos 150 metros de desnivel hasta el collado de Tramasquera (1.373m). A continuación ya solo nos queda una sencilla trepada de 200 metros por la ladera Sur, con algunos jitos que nos ayudan a seguir por los sencillos pasos entre la roca caliza de la montaña.
Peña Lusa (1.575m) es un magnífico mirador. Además de las referencias que veíamos desde la anterior cumbre, también podemos fijarnos en los Picos de Europa y otras destacadas montañas del norte de León y Palencia. Y no solo se ven las múltiples montañas, sino también alcanzamos a ver la costa y el mar.
Tras gastar una hora de tranquilidad y disfrute en la cumbre emprendemos el descenso. Hemos estado evaluando desde arriba la posibilidad de variar el recorrido que nos ha traido hasta aquí e intentar destrepar por la vertiente Norte entre los escarpes rocosos de las laderas en la vertiente Cántabra hacia los caseríos de Zucia. Desde allí podríamos seguir luego la carretera para ascender hasta el Portillo de la Sía. Pero da la casualidad que coincidimos con el joven pastor que tras controlar a las desperdigadas cabras que disfrutan en plena libertad sobre las laderas escarpadas de la montaña, se dispone a descender prestándose a guiarnos por sendas y veredas que él muy bien conoce. Así, de esta manera podemos disfrutar también nosotros del recorrido de una ruta muy interesante y sorprendente que de otra manera no lo hubiéramos intentado, ya que sin conocerlo nos expondríamos a situaciones comprometidas entre las paredes y cortados que nos cerrarían el paso.
Después de este alucinante recorrido guiado por el muchacho, éste nos deja junto a una buena fuente desde donde él ya bajará a su valle, mientras que nosotros deberemos seguir tanteando el terreno hasta enlazar con la loma por la que subíamos a primera hora hacia el Alto de Imunia.
Terminamos la bonita ruta a la que hemos dedicado 7 horas y media con un desnivel de subida de unos 600 metros.

A continuación una muestra gráfica de la actividad:



En el mirador del portillo de La Sía con vistas hacia Cantabria. A la izquierda nuestro objetivo del día, la Peña Lusa.

Al principio de la ruta seguimos por la pista del parque eólico de La Sía que va por el cordal hacia el Alto de Imunia (a la izquierda), dejándose ver también la Peña Lusa que aparece a la derecha.

A la derecha contemplamos las paredes escarpadas que descuelgan hacia el Norte.

Mientras que hacia la izquierda hacia el Sur, es el valle de las Machorras en la vertiente Burgalesa.

Solo nos queda esta pequeña subida para alcanzar el Alto de Imunia.

En esta cota encontramos varios montones de piedras a modo de jitos. Los molinos eólicos han quedado abajo asemejando pequeños figurines.
Vista de Castro Valnera hacia el Oeste de donde nos encontramos.

Y la Peña Lusa que nos espera allí hacia el Norte. Nos aproximaremos por este lomo bajando hasta el collado Tramasquera en la base de las pendientes de la Lusa.

Esta es la pared por la que ahora tenemos que ascender. La ascensión es muy sencilla ayudándonos de algunos jitos que nos pueden guiar en la nada complicada trepada hasta la cumbre.



La cumbre, antes de llegar nosotros está ocupada por una pareja de córvidos que parece observan nuestros movimientos. Al poco rato emigran para dejarnos espacio...

Elías y Pol disfrutando ya en la cumbre de Peña Lusa.

Mirando hacia atrás, el Alto de Imunia de donde venimos.
 Cubada Grande, Castro Valnera, Lunada y Portillo de Lunada.

Valles de Cantabria.

El descenso le hacemos por la vertiente Norte.

A los pocos metros de iniciado el descenso coincidimos con el joven pastor que se presta a guiarnos por sendas y veredas que se encuentran entre las escarpadas paredes de la montaña.

Le seguimos con total confianza ya que no nos cabe duda de que el joven domina perfectamente todos los recovecos de la montaña.



Disfrutamos de este atractivo y sorprendente recorrido.



Las bonitas panorámicas hacia los valles Cántabros.


El buitre que también parece vigilante en ese privilegiado balcón.


En muy pocas ocasiones como esta tenemos que trepar por la roca.

El joven guía nos ha traído hasta esta aislada fuente junto a la que posa Pol.

Pol, nuestro guía y Elías, los tres al lado de la fuente.

El guía ya se nos ha bajado hacia el valle no sin antes señalarnos por donde hemos de continuar para salvar lo que nos queda. Así que seguimos entre vegetación y rocas sin una senda definida.



Y ya nos situamos bajo las laderas del Alto de Imunia donde enlazamos con la senda que habíamos seguido a primera hora y así completamos el recorrido llegando al mismo punto de partida.


Plano del recorrido.
(Cartografía y referencias tomados del servicio IGN).